ORIGEN DEL CALDERO CARTAGENERO

 

Muchos habréis podido degustar este singular plato gastronómico característico de Cartagena y el Mar Menor, pero ¿sabéis de dónde vino este manjar? ¿y cuál fue su origen? Pues bien, esta entrada va a ir un poco más allá de su simple receta.

IMG_3712

Caldero cartagenero. Imagen sacada del blog elpucherodeelena.blogspost.com.es

guilin-rice-terrace10

Plantación de arroz en Indochina. Imágen sacada del blog edpchina.blogspot.com.es

El principal ingrediente de esta comida es el arroz. El arroz, en España, es el segundo cereal más consumido detrás del trigo, por lo tanto encontramos numerosos platos con este ingrediente tan esencial para los españoles. El arroz, según la RAE, es una “planta anual propia de terrenos muy húmedos, cuyo fruto es un grano oval rico en almidón”. Concretamente apareció como planta alimenticia en Indochina, hacia el año 3000 a.c. Desde Indochina se propagó su cultivo a China y estos a su vez lo exportaron a otros países como Corea, Japón, India y Filipinas. La expansión del arroz en Asia occidental la propició el Imperio Persa que lo conocieron a través de los contactos comerciales que mantenía con China. Durante esta época, tras la invasión de Alejandro Magno de los territorios del Imperio Persa, dio a conocer este singular ingrediente a los habitantes de dicha zona, pero en Europa no se llegó a popularizar puesto que el trigo lo suplantaba. En época Helenista, en lo que conocemos con territorio europeo, se utilizaba el arroz para hacer pan o dulces, pero no logró tener una gran aceptación. En España se introducirá durante el siglo IX por los agricultores y cocineros árabes, así contemplamos la historia del arroz a nivel mundial.

Otro de los ingredientes de este plato es el pescado. Encontrándonos en una ciudad costera, dónde el trabajo de pescador era muy común, es normal que hoy día conozcamos una buena variedad de platos típicos en los cuales la base era y es el pescado. Durante el siglo XV hasta principios de los XX el pescado era considerado de clase proletaria, por lo que la economía de una familia de pescadores era bastante escasa. Como sabemos, el pescado es un producto perecedero, el cual, por aquella época solo se podía consumir, casi exclusivamente, en la costa y alrededores. En las zonas de interior se consumían pescados procedentes de ríos. Esto cambió con la aparición del hielo y más tarde, la refrigeración para poder degustarlo fresco. También ayudó la velocidad de transporte al introducir el ferrocarril en la península.

Si hablamos de platos de arroz marinero obtenemos dos antecedentes de los que los cartageneros bebieron para llegar a la maravillosa receta original del caldero. Estos proceden de la Región Valenciana; el arroz a banda y el arrosejat, entre otros, que, utilizando ingredientes similares, se preparan de forma diferente.

La Manga en estado natural.

La Manga en estado natural.

No se sabe si el caldero se originó en Santa Lucía o en el Mar Menor, pero lo que si sabemos es que  los pescadores tampoco consumían los mejores pescados, puesto que estos los vendían quedándose aquellos pescados no aptos para vender. Es por ésto, que para mayor provecho de las “sobras” de pescado, consumían por un lado el pescado, guisándolo, y en ocasiones acompañándolo de patata, para después, de forma independiente, hacer el arroz con el caldo procedente del guiso. De este modo el plato se solía dividir en dos; por un lado el pescado y por otro el arroz.

0063

Puerto de Cartagena a mediados del siglo XIX.

Encontramos dos tipos diferentes de calderos, el caldero de Santa Lucía y el caldero del Mar Menor o de Cabo de palos. El resultado es parecido, pero no igual. Los pescadores de Santa Lucía, al tener barcos más grandes que los del Mar Menor, salían a pescar a la mar, aunque no solían alejarse demasiado de su puerto, aunque sí que podían estar fuera de casa dos o tres días. Comer a bordo del barco no era algo inusual, por lo que en el pañol (bodega) los suministros eran muy simples; aceite, cebollas, tomates, ñoras, ajo, patatas, arroz, sémolas, fideos, pan, sal, entre otros. Por tanto, de estos ingredientes se solían sacar tres platos típicos de pescadores; el caldero, la sémola y el pescado azul con fideos.  Los pescadores del Mar Menos, sin embargo, al navegar por un área geográfica mucho más pequeña, no tenía la necesidad de pasar ni tan siquiera un día fuera de casa. Generalmente comían en sus hogares y, por lo tanto, los métodos culinarios eran diferentes.

arros-caldero-300x256

Caldero con el pescado aparte y con alioli. Foto sacada de la web cocinaiberica.com

A la hora de tratar el pescado, en concreto en la elaboración del caldero, entre estas dos clases de pescadores hay una clara diferencia. En Santa Lucía, el pescado utilizado en el caldero constituía un plato más, por lo que también se solía hervir con patatas. En cambio, en el Mar Menor, el pescado solo se utiliza para darle más sabor al arroz, por lo que el pescado suele quedar exprimido, leñoso e incomestible y por lo tanto, después de esto, desechado. Tras esto podemos comprender que en Santa Lucía se usaba un pescado de más calidad, mientras que en el Mar Menor la calidad del pescado era menor ya que solo se utilizaba de él su jugo.

0060

Foto aérea de Cabo de palos cuando apenas había población.

Podemos encontrar una variedad dentro del caldero del Mar Menor, y es el conocido caldero de Cabo de Palos. La distinción es simple; el caldero de Cabo de Palos, a pesar de utilizar el mismo método que el del Mar Menor (exprimir el jugo del pescado y después desecharlo), utilizaba pescado de calidad, en puesto de uno dedicado para las sobras, como pasaba en el caldero típico de Santa Lucía. Es por esto que los consumidores de este tipo tan específico de caldero eran aquellos con cierto poder adquisitivo.

Entre estos dos tipos de calderos, el caldero del Mar Menor (o de Cabo de Palos) ha sido constituido como el “oficial”  frente al caldero de Santa Lucía, pues, los burgueses del Mar Menor y Cabo de Palos, a su llegada durante el siglo XIX, elevaron a categoría de plato típico regional su caldero, dándolo a conocer por toda España. La llegada de los burgueses también dio paso a una serie de cambios en la receta original, como por ejemplo, que el pescado que se sirve después del arroz no sea el mismo con el que se cocina el caldero. Otra variedad, aunque no tan habitual, es el uso de langostinos, procedentes del Mar Menor, como ingrediente junto al arroz.

Actualmente, el tipo de pescado que se suele utilizar es pescado de roqueo (morralla), en el que se pueden distinguir gran variedad de especies. Los pescados más grandes que se suelen usar, son el mújol, la rascasa o la gallineta. Normalmente se suele sustituir el mújol por la dorada debido a la escasez de buenos ejemplares de mújoles, además de que la dorada es más económica que el mújol, aunque no deja el mismo sabor que el éste.

Caldero del Mar Menor, el cual el caldero se colgaba desde una estructura con tres palos y el arroz y el pescado se cocían  con leña. Foto tomada del blog cagnasyspritz

Caldero del Mar Menor, el cual el caldero se colgaba desde una estructura con tres palos y el arroz y el pescado se cocían con leña. Foto tomada del blog cagnasyspritz.blogspot.com.es

 

El recipiente donde se hace este plato, y que también le da el nombre, es el caldero. La RAE lo define como “caldera pequeña de suelo casi semiesférico, y con asa sujeta a dos argollas en la boca”.

Hemos estado hablando de los ingredientes principales del caldero; el arroz y el pescado, pero también encontramos otros ingredientes secundarios. Estos son; ñoras, que en el caldero del Mar Menor se suele echar una por persona y en el de Santa Lucía dos por comensal. Tomates, ajos, aceite, sal y agua. Esos son los ingrediente básicos que se necesita para realizar un buen caldero.

Para complementar la entrada, os dejaré varias recetas donde os explican cómo realizar un buen caldero, porque como bien sabemos, cada receta tiene su “miga”.

Caldero cartageneropor regmurcia.com

Caldero cartagenero por marmenor.wordpress.com

Caldero cartagenero por paperblog.com

Caldero cartagenero por lazyblog.net

Variante del caldero tradicional sacado del libro "gastronomía de Cartagena II"

Variante del caldero tradicional sacado del libro “gastronomía de Cartagena II”

¡No olvidéis echarle “alioli” a vuestro arroz!

BIBLIOGRAFÍA

  • ASOCIACIÓN DE AMAS DE CASA DE LA PALMA. Gastronomía de Cartagena II: 249 recetas y breve Historia de la Gastronomía en la Comarca de Cartagena. Cartagena: Editorial Corbalán, 2006. 152 p, ISBN: 84-934299-6-1.
  • AZNAR ACOSTA, Francisco. Historia gráfica de Cartagena. Murcia: La Opinión, S.A, 1993. 600p. 84-87759-16-5.
  • PASTOR, Eugenio. El libro del caldero: más cuarenta recetas de arroz con pescados. Cartagena: Agua, 2005. 143 p, ISBN: 84-88016-20-4.
  • MARTÍNEZ PASTOR, Eugenio. Gastronomía de Cartagena: segunda edición corregida y aumentada a 160 recetas. Cartagena: Fundación Emma Egea, 1995. 117 p, ISBN: 84-921024-0-3.

 

MOLINOS DE VIENTO CARTAGENEROS; algo más que simple maquinaria

No puede impedirse el viento, pero pueden construirse molinos” Con este proverbio Holandés empezaremos a hablar de los molinos de viento.

SONY DSC

“Molino de la Cerca” en Santa Ana, Cartagena.

La definición de lo que es un molino, según la RAE, es una “máquina para moler, compuesta de una muela, una solera y los mecanismos necesarios para transmitir y regularizar el movimiento producido por una fuerza motriz, como el agua, el viento, el vapor u otro agente mecánico”.

Pero antes de utilizar este artefacto, se han utilizado diferentes técnicas y herramientas para llevar a cabo estos procedimientos. Ya por el Neolítico, se utilizaba el “molino abarquillado” que consistía en machacar con una losa de piedra los granos de trigo por un rodillo de piedra que se movían hacia delante y hacia atrás, según la dirección que desempeñaba el agricultor, aunque este “molino abarquillado” no puede considerarse una máquina. [foto molino abarquillado] La siguiente técnica más relevante data por el año 2000 a.c formando la primera actividad del principio de la “moción circular”, explicada por el antropólogo, historiador y escritor Caro Baroja. La primera aplicación de este principio que encontramos es el molino de mano denominado la “molineta”, usada para hacer la harina y que su uso no se generalizará hasta la época helenista. Las variaciones y perfeccionamientos técnicos posteriores en los molinos afectarán a la naturaleza de las fuentes de energía utilizadas y al mecanismo de impulso, pero el sistema de trituración no cambiará hasta la aparición de los rodillos o cilindros a mediados del siglo XIX.

Centrándonos en los molinos de viento, no encontramos una única teoría acerca del origen y procedencia de los molinos tal como hoy los conocemos. Las mas importantes son tres; las que defienden que los griegos, en la Edad Antigua, inventaron los molinos aunque no se haya encontrado ningún texto clásico que aluda a ello; los que creen que lo inventaron los musulmanes en la Edad Media, los cuales lo introdujeron a Europa; y por último los que piensan que los molinos fueron inventados en el siglo XII en Europa Occidental.

Dependiendo de cada zona, encontramos una gran variedad de molinos de viento.

Encontramos molinos ingleses, molinos de Europa, es decir, noroeste, centro y sur de Europa, molinos mediterráneos y molinos de viento Portugueses.

0041

En esta entrada hablaremos por encima de los molinos de viento mediterráneos ya que derivan a los molinos cartageneros. Según Kruger, los Molinos Mediterráneos se clasifican en tres tipos dependiendo de las formas de las aspas; 1-Los que llevan un eje atravesado por cuatro pares de varas, que sostienen cuatro velas triangulares. 2- Los que llevan un eje que sostienen cuatro aspas, compuestas cada una de una vara central, dos vergas laterales, paralelas a aquella y ocho travesaños. Además sus velas son rectangulares y su techo es giratorio dependiendo de la orientación del viento. 3- Los que llevan un eje que sostienen cuatro aspas, con una vara central, cuatro o seis vergas laterales y paralelas a la susodicha vara, con quince o más travesaños, y sus velas son triangulares largas y estrechas.

El primer tipo de molino es el característico de Cartagena.

Ubicación de los molinos en Cartagena recogidos en el periódico-boletín de la a.v.v de Santa Ana el 4 de enero del 2000

Ubicación de los molinos en Cartagena recogidos en el periódico-boletín de la a.v.v de Santa Ana el 4 de enero del 2000.

Encontramos una canción popular que alude el aspecto, tanto interno como externo, del los molinos de viento. Se llama “Las piezas del molino”. (Para poder entender la terminología les dejo un anexo del vocabulario terminológico del molino de viento cartagenero recogido en el libro “Antología de los molinos de viento” de Carlos Romero Galiana.)

"Molino Huertecica o del Pollo" de tipo arcaduces en la actualidad. Aún conserva la noria.

“Molino Huertecica o del Pollo” de tipo arcaduces en la actualidad. Aún conserva la noria.

Tiene el molino de viento,

torre, marrano y su guía

tienen rueda y puntería.

Las colañas no las cuento;

tiene también cuatro madres,

y para que le acompañe,

tienen ocho cabezuelos.

Antes de llegar al suelo,

tienen la rueda terrera,

y, para que esté más ligera,

un poco de sebo le ponen.

Cuenta con cuatro camones

manteniendo el chapitel

y dos han de mantener,

eje, fuéllega y rabote;

y, para que no se alborote tienen masa, faja y freno.

 

Molino de viento tipo arcaduces en la población de Molinos Derribao.

Molino de viento tipo arcaduces en la población de Molinos Derribao.

Tiene riestra y crucero,

tiene torre y su canal,

dos cilindros y un puntal,

la linterna y la lavija.

 

Y con esta razón fija

poco a poco voy yo viendo

que tié dos piedras moliendo

su botalón y su arbolete;

sus ocho palos, sus frailes

y además su caballete

tié su cuello y su repuente

y por el decir de la gente

le pusieron su velaje

su alivio y su cordelaje.

 

Y digo a mi corazón

que todas las piezas son

para el arte necesarias,

mas formando una sumaria,

que la del torno es la mejor.

Dentro de los molinos cartageneros encontramos cuatro tipos diferentes de molinos según su uso.

Primero, encontramos el tipo harinero cuya finalidad es la molienda de cereales, situado en zonas amplias y libre de edificaciones. Su infraestructura es de piedra caliza. Se caracteriza por ser cilíndrica y su diámetro interior va aumentado conforme se sube de altura. Poseen además tres plantas.

Otro tipo es el de arcaduces, en el que su objetivo no es otro que el de sacar agua de pozos para convertir tierras de secano en tierras de regadío, construidos sobre un andén para que el agua caiga a la balsa. Poseen unas balsas anexas al andén. Encontramos dos variedades; los molinos con pozo y rueda de arcaduces en el exterior de la torre, es el más común; y los molinos con pozo y rueda de arcaduces en el interior de la torre, son bastantes escasos.

Por último encontramos el tipo salinero dividido en dos clases diferentes. Una la de triturar la sal, su parte exterior es igual a la del tipo harinero variando únicamente su mecanismo, y otra variedad es la de pasar el agua del Mar Menor a los calentadores de las salinas. Se pueden encontrar con un tímpano o con dos tímpanos.

Tipología de los molinos de viento cartageneros recogidos en el libro "antología de los molinos de viento".

Tipología de los molinos de viento cartageneros recogidos en el libro “antología de los molinos de viento”.

Folleto de la asociación de vecinos de Santa Ana explicando las partes de un molino de viento.

Se distinguen dos etapas del auge del molino cartagenero; la primera corresponde al siglo XVIII por el incremento de la población civil y militar cartagenera y la creación de numerosas estructuras militares, como el Arsenal Militar, amurallamiento y fortificaciones defensivas. Por el año 1755, Cartagena, contaba con 74 molinos de viento .La segunda etapa abarca desde el último tercio del siglo XIX hasta la segunda década del siglo XX, en el que se popularizó el molino de arcaduces. Con la electrificación del medio rural, que se inicia en 1957, irán desapareciendo los molinos de viento. Según el censo de los molinos de viento del término municipal de cartagena en 1973, del ilustre Carlos Romero Galiana, encontramos en total 154 molinos de viento.

 

page 3

Molino de viento en la población de Santa Ana. Solo conserva la torre y la zona de la balsa.

Actualmente la mayoría de los molinos de viento cartageneros se encuentran en mal estado de conservación, aunque cada vez más se están restaurando, únicamente la parte exterior. Contamos, sin embargo, con Molinos harineros bien conservados, como el molino de Zabala en Perín funcionado actualmente, y otro muy bien conservado también, tanto la maquinaria interior y exterior es el de la Tía Jarapa en Cuestablanca. También podemos encontrar un par Molinos de arcaduces en Cartagena restaurados; el de la Cerca en Santa Ana y el de Pedro de las Casicas en La Puebla.

Galería de fotos del molino “Lo Negrete” situado en San Félix. Este molino de viento de arcaduces se creó en el año 1912 y aún conserva su mecanismo interior, aunque se encuentra bastante estropeada la parte externa.

Os dejo otra galería de fotos del molino restaurado de “la Cerca” en Santa Ana, tanto por dentro como por fuera, y el folleto de inauguración de dicho molino. Este molino de viento de tipo arcaduces se creó en 1890 y se rehabilitó en 1999 por el ayuntamiento de Cartagena.

 

Vídeo donde se puede ver en funcionamiento un molino de viento cartagenero:

 

Terminaremos diciendo que los molinos de viento Cartageneros forman parte del patrimonio artístico-cultural de nuestra ciudad. Por desgracia han caído en el olvido y conforme vayan desapareciendo, nos daremos cuenta que un molino no solo embellece el paisaje rural, sino que forma parte de la historia de una ciudad milenaria como es Cartagena.

 

BIBLIOGRAFÍA

  • AGÜERA PAREDES, Catalina. El molino cartagenero y su técnica. Murcia: Ediciones Mediterráneo, 2000. 166p, ISBN: 84-85856-82-1.

  • FRANCISCO JOSÉ MARTÍNEZ LÓPEZ, Francisco José; AYUSO GARCÍA Maria Dolores y GARCÍA DÍAZ Isabel. El molino de viento en Cartagena durante el siglo XVIII. Región de Murcia Digital [en línea]. p 129-160 [Fecha de consulta: 17-04-2014].

  • Periódico-Boletín de la a.v.v de Santa Ana. 2000, año 3, n. 4.

  • ROMERO GALIANA, Carlos. Antología de los molinos de viento: Cartagena Siglo XXI. Cartagena: Editorial A. Corbarán, 2003, 128p, ISBN: 84-933047-0-0.

  • SAURA MIRA, Fulgencio. Aspecto etnológico de los molinos de viento del campo de Cartagena: su necesidad de recuperación. Revista Cangilón [en línea]. 1987, vol.2, p 18-30 [Fecha de consulta:17-04-2014].

 

 

“TIERRA, TRÁGAME” inundación del 29 de septiembre de 1919

 

Antes de hablar de esta gran catástrofe del año 1919, hablaremos, muy por encima, de otras inundaciones anteriores a ésta y las causas por lo que ocurrió dicha inundación.

0023

La única referencia que tenemos sobre inundaciones de Cartagena en la Época Antigua, es la sufrida en el año 47a.c conocida como la riada de “Julio César” que afectó, según Arévalo 1967, a la provincia de Murcia y sur de Alicante. Cartagena, por esta época, no era muy propensa a tener inundaciones ya que su población se situaba en zonas elevadas.

Otras inundaciones importantes que se produjeron en Cartagena se originaron en los siglos XVI, XVII, XVIII, y XX debido al auge urbanístico provocado en las zonas urbanas con mayor peligro de inundación. En el siglo XVIII se desvió la rambla de Benipila, que desembocaba en el antiguo mar de Mandarache, hacia la Algameca Chica. Tras esto, en la desembocadura del mar Mandarache se construyó el Arsenal militar, formando la laguna del Almarjal. Al verter en ella las basuras y letrinas, además de desaguar los vertidos procedentes de las fábricas y las minas, fue convirtiéndose en una zona pantanosa y un foco de enfermedades tales como la malaria. Se dice que la esperanza de vida cartagenera, durante los años 1884-1894, era de 23 años. “Las campanas continuamente tocaban a difunto, por las calles no se veían más que cadáveres, luto, malos semblantes y cortinas negras”

0026

Inundación de 1919. El bloque de edificios que se avispa en la esquina superior izquierda es el antiguo edificio de la ONCE, y al fondo las dos chimeneas de la Fábrica de la Luz.

A principios del siglo XX se llevó a cabo el plan de Ensanche y urbanización de la laguna del Almarjal. Las inundaciones que se producirán posteriormente serán debidas al desbordamiento de la rambla de Benipila, las cuales se irán repitiendo con cierta frecuencia al no desecarse totalmente la laguna del Almarjal. Se desecó definitivamente en la década de 1930.

Como hemos mencionado anteriormente, durante el siglo XX se produjeron numerosas inundaciones, pero la más catastrófica y conocida fue la del 29 de septiembre de 1919. Sobre las 19:00 comenzó la lluvia. Según los periódicos “ECO” y “LA TIERRA” escribieron el 05/09/1919 y el 03/09/1919 respectivamente: “Porque, aunque parezca mentira, la causa de la inundación que sufrimos no ha sido sino la desvergonzada, personalísima y criminal administración municipal que hemos venido aguantando durante tantos años. Todos esos terrenos bajos de extramuros tenían su desagüe natural por cauces bien conocidos, especialmente por el ancho y profundo de la Anguililla, que, cruzando el Almarjal de levante a poniente, iba a confluir con la Rambla de Benipila, hacia el natural desagüe de la Algameca. Pero combino a intereses particulares edificar sobre la Anguililla y tales empleados prepotentes y tales alcaldes imbéciles se cruzaron de brazos y hacer, a pesar de la evidencia del peligro, y por si esto no era bastante, el contratista de un derribo de un cuartel, que dio con un alcalde amigo, teniendo la Anguililla a mano, fue echando los escombros sobre el cauce y la cegó en un proyecto de centenares de metros. En ellos tuvo el contratista la ventaja de algunas pesetas. El alcalde, no sabemos que satisfacción o ganancias, y Cartagena un daño enorme: el de la actual inundación”

En la parte izquierda se ve al antiguo ayuntamiento de Cartagena alcanzado por el agua en la inundación del 29/08/1919

En la parte izquierda se ve al antiguo ayuntamiento de Cartagena alcanzado por el agua en la inundación del 29/09/1919

Poniendo de referencia al Antiguo Ayuntamiento, el agua llegó hasta la mitad de la altura de las columnas imposibilitando su acceso hasta ocho días después de la inundación. Los ciudadanos utilizaban botes para poder trasladarse por la ciudad, pues el nivel del mar había subido de dos a tres metros. Todos los almacenes y tiendas de las calles del Carmen, Puertas de Murcia, Mayor y otras igual de importantes, quedaron devastadas, arrastrando sus contenidos por las calles de la ciudad. El problema de una inundación, además del agua limpia o con barro, es todo lo que arrastra a su paso.

Antiguo Ayuntamiento en la inundación de 1919

Antiguo Ayuntamiento en la inundación de 1919

Después de esta gran inundación le siguieron otras como la de octubre de 1942 y 1950 dejando a su paso una gran cantidad de barro. Como solución a futuras inundaciones se construyó un alto dique de defensa en los recodos de la rambla de Benipila.

Lista de calles afectadas por la inundación del 29/09/1929 con altura máxima alcanzada en cada calle.

Lista de calles afectadas por la inundación del 29/09/1919 con altura máxima alcanzada en cada calle.

Aquí les dejo mas imágenes de la inundación del 29 de septiembre de 1919 sacadas del libro “Historia Gráfica de Cartagena”

0025

Vista de la riada del 29/09/1919

Entrada a la feria en el actual paseo del puerto de Cartagena.

Entrada a la feria en el actual paseo del puerto de Cartagena tras la inundación del 29/09/1919.

Actual Plaza de José María Artés, anteriormente llamada "Plaza de las Monjas"

Actual Plaza de José María Artés, anteriormente llamada “Plaza de las Monjas” tras la inundación del 29/09/1919

Acceso a la plaza del antiguo ayuntamiento mediante barcas.

Acceso a la plaza del antiguo ayuntamiento mediante barcas en la inundación del 29/09/1919.

Inundación de la calle de Osasuna el 29/09/1919.

Inundación de la calle de Osasuna el 29/09/1919.

Evacuación de ciudadanos cartageneros  tras la inundación del 29/09/1919

Evacuación de ciudadanos cartageneros tras la inundación del 29/09/1919

Las puertas de Murcia cuando empezó a bajar el agua tras la inundación del 29/09/1919.

Las puertas de Murcia cuando empezó a bajar el agua tras la inundación del 29/09/1919.

0035

Tranvías descarrilados en la calle del Carmen después de la inundación del 29/09/1919

Cartagena no ha vuelto a contar con una inundación de esa índole, pero de vez en cuando la rambla vuelve a desbordarse provocando grandes riadas y siniestros.

Paso de la rambla del Albujón en el pueblo de Santa Ana en el Campo de Cartagena el 28/09/2009.

Paso de la rambla del Albujón en el pueblo de Santa Ana en el Campo de Cartagena el 28/09/2009.

 BIBLIOGRAFÍA:

-AZNAR ACOSTA, Francisco.Historia gráfica de Cartagena. Murcia: La Opinión, S.A, 1992. 504p. 84-87759-14-9.

-CONESA GARCÍA, C y GARCÍA GARCÍA, E. Las áreas históricas de inundación en Cartagena: problemas de drenaje y actuaciones. Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles [en línea]. 2003, n.35, p. 79-100. [Fecha de consulta: 06-04-2014].

-SOLER CANTÓ, Juan. La Historia de Cartagena. 2º edicción. Murcia. 1999. 188 p. 84-930322-1-2.